Quería escribir acerca de algo más "viceral", la discriminación. Temo caer en clichés así que intentaré no hacerlo.
Cuando nos entereamos que una persona tiene SIDA, inmediatamente pensamos que fue por contacto sexual y ubicamos a la persona en un concepto de promiscuo, cuando en realidad hay muchas otras maneras de ser infectado de VIH. Pero eso realmente no lo pensamos, sólo tenemos en la mente que la persona infectada "se lo buscó" por tener tantas parejas sexuales o por tener relaciones sexuales sin protección. Y efectivamente en muchos casos así es.
Pero antes de empezar a discriminar y señalar a estas personas, lo que creo que muchas personas deberían hacer es ponerse en los zapatos del infectado, a nadie le gustaría recibir esa noticia, por muy irresponsable que se sea.
No pretendo que todas las personas nos volvamos luchadores contra el SIDA, pero sí que no marginemos a estas personas, que antes de criticarlas, podamos sensibilizarnos un poco y tratar de comprender lo que están pasando. Al final, no importa cuánto se anvance en la investigación por una cura si en materia de tolerancia no lo hacemos.
Fotografía: Gustavo Pérez
Edición: Fernando Robles
Es mucho mejor que apoyemos a los pequeños peces que muchas veces se encuentran nadando solos que nos convirtamos en un tiburón que sólo busca su destrucción.